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La grasa abdominal es dañina al corazón

Por el Dr. Sebastián Paz, presidente de la Sociedad de Cardiología Santiago del Estero.

- 22:44 Santiago

La grasa abdominal es mucho más dañina que la que se acumula en cualquier otra parte del cuerpo. Y para explicar las razones, estudios médicos llevados a cabo por la División de prevención cardiovascular de Cardiología y Medicina Interna de la Clínica Mayo de Rochester (EE.UU.) tienen estas precisiones:

Desde la Sociedad de Cardiología de Santiago del Estero estamos en condiciones de asegurar que están demostrados los efectos negativos de la acumulación de este tipo de grasa para la salud.

¿Qué tiene de peculiar la grasa abdominal a diferencia de la del resto del cuerpo?

Cuando hablamos de grasa abdominal no nos referimos a la que se sitúa debajo de la piel, sino a la que está entre los órganos: pegada al intestino o al hígado, por ejemplo.

Esta grasa tiene unas características metabólicas diferentes a la del resto del cuerpo que la convierten en más dañina: hace que suba el colesterol malo y baje el bueno, provoca cambios en el hígado que desencadenan inflamación en el cuerpo y sustancias que son tóxicas para las arterias, también aumenta la presión arterial y por lo tanto el riesgo de hipertensión, y afecta el metabolismo del azúcar favoreciendo la diabetes.

La combinación de todos estos desequilibrios dispara potencialmente el riesgo de infarto y de embolia cerebral; pero también puede ocurrir que no provoque ni diabetes, ni hipertensión, ni colesterol alto, pero igualmente existe un riesgo cardiovascular peligroso. Esto ocurre porque la grasa abdominal origina una serie de cambios metabólicos que hace que se liberen a la sangre sustancias como los ácidos grasos libres, los que son difíciles de medir en análisis clínicos, pero perjudican el corazón.

¿Puede una persona no tener ni colesterol ni diabetes, pero su corazón estar en peligro por esta grasa abdominal?

Es muy importante tener esto en cuenta porque cuando una persona tiene obesidad abdominal pero su colesterol, tensión y glucosa son normales no se le suele dar demasiada importancia, pero sí tiene un riesgo coronario cierto.

La pregunta es: ¿Una persona con peso normal, sin sobrepeso, pero con grasa abdominal, también tiene riesgo?

La respuesta es que sí. Este es un síndrome que se lleva años investigando; es la denominada “obesidad con peso normal”. Está demostrado que hay personas con un Índice de Masa Corporal normal (peso normal), pero con niveles de grasa elevados en el abdomen (puede saberse con métodos avanzados de medición de grasa).

¿Cómo se explica esto?

La respuesta es simple: son personas con mucha grasa y poco músculo, y sus huesos no son fuertes, pesan poco. El resultado es un peso normal, pero con un exceso de grasa peligroso. Esta combinación (mucha grasa y poco músculo) es la más dañina.

Una persona delgada, pero con “barriguita” también tiene más riesgo, de hecho, los últimos estudios han mostrado que las personas con obesidad central y peso normal tienen más riesgo de morir de enfermedades del corazón que las personas obesas. Además, este tipo de individuos no están motivados para hacer ejercicio ni dieta porque su peso es normal, y lo médicos tampoco suelen recomendarlo.

Lo lógico para compensar ese desequilibrio ¿no sería hacer ejercicio para desarrollar músculo?

Lo ideal sería hacer ejercicio de resistencia para desarrollar músculos, además de practicar ejercicio aeróbico. A este tipo de ejercicio se le ha dado poca importancia. Siempre se ha priorizado correr, andar en bicicleta, nadar… pero hemos olvidado que la actividad física del ser humano durante milenios ha sido también levantar peso.

El ejercicio con pesas crea músculo, y el músculo ayuda a quemar grasa; no está demostrado científicamente, pero es la única manera de cambiar esa proporción entre músculo y grasa cuando predomina la segunda.

¿Cómo podemos saber si tenemos más grasa abdominal de la que nos conviene?

Durante mucho tiempo lo que se ha hecho ha sido medir el perímetro abdominal, pero es un dato incompleto. Obviamente cuanto mayor es ese perímetro seguramente más grasa se acumula, pero esto no nos da información sobre la proporción entre grasa y músculo. Es más confiable medir la cintura y la cadera, teniendo en cuenta que la grasa de la cintura es perjudicial y que la de la cadera, aunque no se sabe por qué, tiene un efecto protector. Si tienes mucha cintura quiere decir que acumulas más grasa dañina, menos grasa protectora y poco músculo.

¿Podríamos decir que la relación cintura-cadera predice mejor el riesgo coronario que el perímetro abdominal?

Por supuesto. Se trata de hacer una simple división: mide tus centímetros de cintura entre los cm de cadera. Si el resultado es superior a 0,9 en hombres y 0,85 en mujeres es que acumulas demasiada grasa abdominal. Por supuesto si tu cintura mide más que la cadera no hace falta hacer ninguna división porque el diagnóstico es evidente y quiere decir que el riesgo es muy alto. Si tu cintura mide más que tu cadera el riesgo coronario es alto.

¿Qué dieta recomendaría para reducir la grasa del vientre? Hay estudios que demuestran que reducir los hidratos de carbono simples y los azúcares ayuda a disminuir la grasa abdominal. La dieta mediterránea sería una pauta recomendable porque en ella se consume mucha fruta y verdura, más pescado que carne, aceite de oliva, frutos secos y raciones moderadas.


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