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El estudio de la neuropsicología clínica

- 01:32 Para vivir mejor

La neuropsicología es una especialidad que combina la neurología y la psicología para estudiar los efectos que puede tener una lesión en el sistema nervioso sobre el comportamiento, los procesos emocionales, psicológicos y cognitivos.

Como rama de la neurociencia se ocupa, por lo tanto, de las relaciones entre el cerebro y la conducta.

¿Qué hace un neuropsicólogo?

Un neuropsicólogo realiza un trabajo de investigación de las relaciones que en una persona puede tener una disfunción neuronal para evaluar, dar un tratamiento y rehabilitar a la persona. Inicialmente suele realizar una valoración que permite conocer cuál es el problema del paciente. Puede valorar daños cerebrales (de mayor o menor gravedad), procesos degenerativos o disfunciones del cerebro.

En algunos casos el neuropsicólogo puede ayudar a realizar un diagnóstico que ayude a saber si un paciente tiene una alteración orgánica o funcional. Los neuropsicólogos realizan también peritajes para determinar si existe una relación entre un comportamiento y un daño en el cerebro, en relación a una persona que ha cometido un delito o en un procedimiento en el que se evalúa la capacidad de un individuo.

¿Qué se valora en un estudio de neuropsicología clínica?

Un estudio de neuropsicología clínica valora varios aspectos que son los siguientes. Las funciones psicológicas superiores que son las que nos ayudan a realizar nuestras tareas diarias de forma correcta y son las siguientes:

Orientación. Se pregunta a la persona sobre datos como el nombre, la edad, la fecha de nacimiento, el lugar en el que se encuentra, las circunstancias de lo que ha ocurrido y por qué está hospitalizada o no.

Atención. Es la habilidad que nos permite centrarnos en una tarea, comenzar y acabarla. Por ejemplo, se puede tratar de leer un texto, conducir, mantener una conversación con otra persona.

Heminegligencia. Es un desorden neurológico como consecuencia del cual una persona con un grado normal de consciencia, no es capaz de reconocer estímulos que llega de uno de los lados de su cuerpo. Por ejemplo, una persona con heminegligencia no se daría cuenta de que otra persona está en el lado izquierdo de su campo visual y no sería capaz de afeitarse la barba de forma completa, solo se afeitaría un lado.

Velocidad de procesamiento. Es la rapidez con la que nuestro cerebro es capaz de procesar un dato o información y emitir una respuesta. Una persona que padece un desorden neurológico tardaría en responder a una pregunta sencilla, por ejemplo.

Lenguaje. Nos permite comunicarnos, transmitir lo que pensamos y entender lo que dice otra persona. Puede resultar afectado como consecuencia de un daño neurológico.

Lectura, escritura y cálculo aritmético. Una persona que tiene un daño neurológico, podría tener problemas para leer, escribir o realizar un cálculo aritmético.

Memoria. Es uno de los campos más importantes que investiga la neuropsicología clínica. Puede resultar afectada la memoria relativa a la información que recibimos, a las imágenes que vemos, al orden de los hechos, etc.

Funciones ejecutivas. Son las que nos ayudan a realizar tareas como cocinar una receta o ir de compras a un supermercado.

Funciones visuales superiores. Puede suceder que una persona no sea capaz de reconocer un objeto o una imagen o no pueda localizar un punto en un espacio.

Motricidad. Se estudia la coordinación y la ejecución de determinados movimientos que son ordenados por el cerebro a través de su proceso de información.

Valoración del tacto, gusto, olfato, oído, visión. Se realiza una evaluación del tacto del paciente y de su sensibilidad con este sentido. Se “ajusta” su sensopercepción a nivel cerebral y neuronal para la información que deba recibir alguna parte del cuerpo para sentir tanto en la psiquis como en las funciones cerebrales, podría pasar con el gusto de un helado, con el tacto de un elemento caliente, con lo que sentimos emocionalmente en una relación sexual como procesar sentidos de visión y audición que nos permite el desarrollo normal de una vida sana en lo funcional a nivel neuropsicológico.

Medición del coeficiente intelectual. Se realiza una exploración al paciente para medir sus habilidades cognitivas y como resultado se obtendrá un número.

El coeficiente intelectual medio en un grupo de edad es de 100, por lo que una persona que tenga un coeficiente de 130 estará por encima de la media. La inteligencia, en general, se refiere a las habilidades de razonar, dar solución a los problemas, pensar de manera abstracta y planear. Junto al coeficiente intelectual, encontramos el término inteligencia emocional que se manifiesta en la facultad de gestionar las propias emociones y entender las de otras personas.

Cuando el neuropsicólogo ha terminado de realizar la evaluación del paciente elabora un informe y se reúne con la familia y con el paciente (según los casos) para comunicar los resultados y hablar de los posibles tratamientos.

¿Cuáles son los enfoques de la neuropsicología?

En general, en neuropsicología, podemos distinguir tres enfoques diferentes: La neuropsicología clásica.

La neuropsicología cognitiva. La neuropsicología dinámica integral. La neuropsicología clásica tuvo su origen en los hospitales y se interesa por la localización y el tamaño de la lesión en el cerebro.

La neuropsicología cognitiva no se preocupa por dónde está localizada la lesión, sino que se centra en cómo funciona la mente.

Las dos primeras se diferencian porque mientras la neuropsicología clásica afirma que cada enfermedad tiene síntomas diferentes, la neuropsicología cognitiva sostiene que aunque los síntomas sean similares la esencia de la enfermedad puede ser diferente.

La neuropsicología dinámica integral es el enfoque más actual de la neuropsicología y combina los principios de los dos enfoques anteriores.

Por el Lic. Mariano Vega Botter

Neuropsicólogo


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